viernes, 20 de noviembre de 2009

La gran sombra

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Querida vida, miedo terrible.
¿Me has convidado a tu casa para tenerme
por esta sombra eternamente sometida?
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Johan H. W. Tischbein
La gran sombra, 1805

8 comentarios:

India dijo...

Nos podemos deshacer de todo menos de eso... de nuestra propia sombra!! Muy trágico tu pequeño texto y muy bien acompañado de la imagen!

Me gusta Wara. Besitos!

Fusa dijo...

¿Qué fue antes, el texto o la imagen?
Están tan casadas las palabras con el cuadro que no sabría decir.
Un abrazo, Wara.

Wara dijo...

India, también hay días en los que recuerdo estos preciosos versos llenos de amor:
"¡Qué a gusto sería
sombra de tu cuerpo!
Todas las horas del día de cerca
te iría siguiendo;
y mientras la noche
reinara en silencio,
toda la noche mi sombra estaría
pegada a tu cuerpo".

Un beso, preciosa.

Fusa, la imagen fue como un regalo inesperado que encontré anoche, de ahí que usara el texto, guardado desde sabe Dios cuándo. Creo que la publicaban hoy mismo en "El País" acompañando un artículo sobre el artista, al que no conocía, de modo que continúo ampliando mis listados de novedades y curiosidades y urgencias.

Besos, querida Fusa.

Wara dijo...

Ay, que se me olvidó: los versos que "escribí" antes no son míos, pertenecen a Augusto Ferrán.

Malena dijo...

Mi querida Wara: Hay veces que la vida nos asusta y querríamos salir huyendo pero a lo largo de los años he aprendido que la postura más sensata es hacer las paces con ella y hacerla nuestra aliada.

Mil besos y mil rosas.

Wara dijo...

La vida es como es, Malena, como la lluvia o como el sol, supongo que lo que hay que hacer es, como tú bien dices, aliarse con ella e intentar sacarle el máximo provecho a nuestro paso por ella.

Besos, Malena. Y fragantes rosas.

Druida de noche dijo...

Las sombras son destellos opacos de luz... Donde hay sombras hay luz. Peor que la sombra es la oscuridad...

bess

Wara dijo...

Y la luz siempre representa una esperanza, sin duda.

Cuánto me alegra verte otra vez, Druida. Besos.