lunes, 3 de agosto de 2009

Doce

Mi libertad: tú,
juramos formalmente.
Tu libertad: yo.

5 comentarios:

Druida de noche dijo...

perfecto. Conciso y contundente..

Fusa dijo...

Qué peligroso es que la propia libertad sea otra persona. Y, al mismo tiempo, ser la libertad de alguien. Y también qué tentador...
La imagen es muy bonita.
Un beso, Wara.

Wara dijo...

Quizá la libertad no sea tan sólo la otra persona, sino la libertad de esa otra persona. Me gusta pensar que mi libertad no debe interferir con la de los demás, ni perjudicarles ni molestarles, ni la de ellos a mí, sino acaso complementarse. Pero es difícil, como todo.

Fusa, un abrazo.

Druida, qué bonito verte de nuevo. Otro abrazo.

Ŧirє dijo...

es que cuando hay amor...
no se sabe donde caba uno...y empieza el otro..
que parte es de cada quien...por lo tanto...quien la dirige....quien la manda....
por eso todaa la libertad sobra...por eso ...toda al libertad falta....
un abrazo

Wara dijo...

Donde hay buena voluntad, Fire, posiblemente todo sobre. Un abrazo fuerte.