Mostrando entradas con la etiqueta Veo-Veo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Veo-Veo. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de octubre de 2009

Veo-veo

—Veo-veo.
—¿Qué ves?
—Veo-veo… una intensa luz que parece ir a posarse en las aguas de ese estanque…
—¿A alguien lo amenaza un peligro?
—No temas, no; al contrario. Hay días tan brillantes en los que una persona obtiene el privilegio de contemplar, libre de máscaras, su propia imagen.

jueves, 6 de agosto de 2009

Veo-veo

—Veo-veo.
—¿Qué ves?
—Veo-veo… niebla, lluvia y vientos varios, espinos, silvas y zarzas, senderos entreverados, huellas borrosas de tenues pasos…
—¡Oh…! ¿El camino secreto a un castillo encantado en lo profundo del bosque…?
—Ojalá fuera eso lo que miro.
—Mirar y ver no es lo mismo. ¿Qué ves, pues? Dime.
—Veo alzarse una muralla que me aleja de un amigo muy querido...

miércoles, 3 de junio de 2009

Veo-veo

...
—Veo-veo.
—¿Tú qué ves?
—Veo-veo… un corazón en dos dividido.
—¡Oh, oh…! Un pobre corazón herido…
—No, no, al contrario: veo el corazón que a un tiempo late en el mío y en el pecho de un amigo.

Para A. en este que debería ser todavía su feliz día.

domingo, 3 de mayo de 2009

Veo-veo

—Veo-veo.
—¿Qué ves?
—Veo-veo… ¡un lugar del que puedo salir para volver a entrar!
—¿Las puertas de tu hogar?
—No, no, veo el sueño y su despertar.
—¿Y si un día no despiertas?
—Cuando alguien hace trampa, el juego siempre acaba mal.

Edward Burne-Jones

The last sleep of Arthur in Avalon
(El último sueño de Arturo en Avalon)